¿Tiempo de frío y niños en casa?

Recomiendan especialistas mantener la calma y ser creativos ante la inquietud de los pequeños que no pueden salir de casa por las bajas temperaturas.

Recomiendan especialistas mantener la calma y ser creativos ante la inquietud de los pequeños que no pueden salir de casa por las bajas temperaturas.

El pronóstico del tiempo para hoy y mañana no varía mucho del vivido en los últimos días; si ayer el termómetro marcó unos 8 grados y se especuló que bajaría a 0 grados en la noche, los 14 ó 15 grados esperados para el resto de la semana y sus mínimas de 6 no marcan una gran mejoría.

Por lo tanto, prepárese con algunas actividades y mucha paciencia para que su casa no se convierta en un campo de batalla ahora que sus hijos pasarán más tiempo dentro de ella.

No desespere

Si sus niños no tienen la tradición de estar mucho tiempo dentro de casa, no se desespere por mantener el orden, ya que posiblemente la inquietud sea el principal motor que reine en el hogar en estos días de frío, señala la psicóloga infantil María Elena Urdiales.

“No es tanto porque la temperatura cambie, sino porque los niños no están acostumbrados a estar encerrados todo el día; entonces hay un factor disposicional que hace que estén un poquito más irritables, pero también es por nuestro propio comportamiento como papás, que quisiéramos que el niño esté todo el tiempo tranquilo y eso es imposible”, dice.

Ya que los padres buscan que la estancia en casa no signifique una desorganización, dice Urdiales; los padres deben tomar con tranquilidad que el niño no estará quieto ni sentando como “soldadito”, sino que debe moverse, correr, brincar, hacer música, ruido, gritar para desahogar toda la energía propia de su edad.

Así que como responsables de crear el ambiente armonioso del hogar, de los padres depende que las bajas temperaturas sean un excelente pretexto para fomentar la convivencia con y entre los hijos, además de explotar las actividades que fomenten el desarrollo de sus habilidades intelectuales, explica la especialista Diana Rodríguez de Ibarra.

“Es de esperar que los niños estén más inquietos porque su actividad física es mucho mayor que la de los adultos, entonces los papás deben ser más creativos y buscar la forma de entretenerlos, que desahoguen su energía a través de actividades intelectuales que fomenten la convivencia”.

De acuerdo a la edad

La psicóloga recomienda realizar distintas actividades de acuerdo con las edades de los hijos, pero lo primordial es que los padres de familia estén dispuestos a permanecer con los hijos y participar en lo que hagan.

“Sobre todo la mamá que está en casa, cuando está tranquila y sin nerviosismo, que esté dispuesta a aprovechar el tiempo porque el clima nos da la oportunidad de convivir como a lo mejor en otro tiempo no lo hacemos”.

En el caso de los bebés, los padres pueden ayudarlos a desarrollar habilidades que maduren sus destrezas motoras e intelectuales al enseñarlos a gatear o tomar sus juguetes, por ejemplo.

A los pequeños que no pasan de los 4 años, se les puede enseñar a organizar sus juguetes, ponerlos a pintar o a recortar y no dejar de jugar con ellos.

“También póngase a leer con ellos algún cuento, rente una película animada, escuche música, haga actividades en la cocina; por ejemplo, que le ayuden a hacer galletitas”, dice Rodríguez de Ibarra, sobre las actividades con chicos más grandes.

Y si tiene niños que sobrepasan los 8 años, para ellos existen las actividades intelectuales como los juegos de mesa que fomentan su creatividad y evitan el aburrimiento.

Aprovechando que Santa Clos hizo parada en su casa esta pasada Navidad, ayude a sus hijos a explotar los juguetes que el hombre del traje rojo les trajo, igual y renace en usted el niño interior que en ocasiones las preocupaciones ahuyenta.

Además, no olvide que…

  • Pensar positivamente que este tiempo es una oportunidad para convivir con su familia, ya que la rutina diaria del trabajo y la escuela deja poco tiempo para la relación entre los miembros de su hogar.
  • Debe mantener o establecer rutinas para que el niño no tenga un desbalance de sus actividades, por ejemplo, los mismos horarios de comida y de sueño, ya que pronto vivirán el cambio de volver a clases.
  • Adecue espacios en los que el niño pueda desenvolverse libremente, por ejemplo, permita que juegue y esparza sus juguetes en su propia habitación, así evitará que por toda la casa haya rastros de su paso.
  • Tenga a la mano hojas blancas, colores, mecates y todo tiempo de material con el que los niños puedan entretenerse sin riesgos.
  • No permita que su niño pase todo el tiempo viendo televisión; se le recomienda que no pase de hora y media para que así le fomente desarrollar otras actividades o habilidades.
  • Si el niño riega objetos o el material con el que está entreteniéndose, no olvide que es un buen tiempo para enseñarlos que después de cada actividad debe volver las cosas a su lugar.


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